El Palomar El Motoclub 36600 celebra su cuarta concentración en Vilagarcía con muchas ganas de fiesta de 98 octanos y una acampada de confraternidad en el parque de O Castriño
13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Les confieso que siempre me ha gustado el mundo de las dos ruedas. Tuve un novio motero y me encantaba viajar en su chopper. El viento en la cara, la melena al aire y la máquina que, más que recorrer kilómetros, se los come. Es fantástico. De ahí que haya decidido no perderme la cuarta edición de la concentración motera que organiza en Vilagarcía el club 36600, dentro de las fiestas de San Roque. Este año la acampada tiene lugar en el parque de O Castriño y hasta allí nos hemos ido mi amiga Verónica y yo. Ella tiene una Honda que quita el hipo. Yo, como siempre, iré de paquete, que no tengo carné de moto. La concentración tendrá, como todos los años, un poco de todo. Acampada de confraternidad para conocer nuevos moteros y hacer amigos -o lo que sea, que aún estoy sin compromiso-, fiesta por todo lo alto y hasta una exhibición acrobática a cargo que Paulo Martinho que animó la noche de ayer. Bueno él y los fabulosos speakers que encendieron al público con su garra y su fuerza. De todas partes La concentración motera de Vilagarcía es un lugar excelente para conocer gente de todos los rincones de España. Maños, catalanes, madrileños, asturianos y, por supuesto, gallegos. Hay de todo, como en botica. Así que no sólo se habla de suspensiones, aceites y carburantes. La cosa da mucho de sí. Anímense.