ENTRE LÍNEAS
12 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.TENGO un amigo que me recomendó que escribiera sobre lo muy afortunados que somos los españoles de hoy en día. Criados en paz y siempre con un plato sobre la mesa. Nuestra suerte es únicamente la de no haber nacido en el Tercer Mundo. Es fruto del azar. Así de simple. Así de injusto. Vivimos en la isla del mundo: Europa. Instalados en el privilegio de tener derechos. Otros no pueden decir lo mismo. El drama de los países subdesarrollados es que están en manos de políticos y empresarios con métodos que dan ganas de vomitar. En África, una empresa europea se dedica a regalar leche durante el primer mes de vida del lactante. Las madres les dan el biberón, se les retira la leche y luego tienen que comprarla obligatoriamente. Mi fortuna es mi odio contra esos desalmados.