El palomar
07 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los ribadumienses están de enhorabuena: la Diputación les ha regalado unas estupendas piscinas al aire libre en Cabanelas. En cuanto pueda hacer una escapadita -y siempre que el tiempo lo permita- me voy a ir a dar un chapuzón de padre y señor mío. Y es que no se imaginan ustedes lo bien que ha quedado aquello. Los 300.000 euros invertidos han valido la pena, se lo aseguro. Aguas transparentes en ración grande -para los baños de los mayores- y mini -para los chapuzones de los pequeños-. Espero que los ribadumienses sepan disfrutar de estas instalaciones de lujo que ayer se inaguraron a bombo y platillo. A esa cita no faltó ni la alcaldesa, Salomé Peña , ni el presidente de la Diputación, Rafael Louzán , que una vez más ha demostrado mirar por los suyos. Pero no se crean que la ración de inauguraciones en Ribadumia se cubrió ayer con las piscinas de Cabanelas. Por la tarde, a las ocho concretamente, los responsables municipales se dejaron caer por la carballeira para celebrar una nueva edición de la Festa do Pan do Salnés. Música, una clase práctica de molienda y de elaboración de tan delicioso y común producto, y una degustación gratuita fueron algunas de las actividades que se registraron ayer por la tarde en Ribadumia. Freddy Kruger -el de Luar, no el de las pelis de miedo- era el encargado de leer el pregón. Y depués de la entrega de premios no podía faltar una cena de confraternidad, que siempre es un buen plan para una velada veraniega. Eso sí, para acabar, un buen bailoteo.