Entrevista | César Jiménez
05 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ésar Jiménez fue elegido para sustituir esta tarde a Enrique Ponce en la primera de ferias de A Peregrina, una circunstancia que el matador de Fuenlabrada observa por el lado positivo: «Me siento halagado porque hayan contado conmigo para la sustitución aunque nunca es agradable suplir a un compañero por los motivos que sean, y, al mismo tiempo, con muchas ganas de demostrar que el año que viene pueden contar conmigo desde el primer momento». -Entonces, ¿uno de sus objetivos esta tarde será el asegurar su presencia en el coso pontevedrés en la próxima temporada? -Eso sería muy bonito. Creo que con un triunfo importante, lo podré conseguir. -En todo caso, la de esta tarde es su primera aparición sobre la arena de San Roque, ¿le han comentado algo de la afición? -Tengo entendido que es una afición muy toreista, con mucha ilusión por ver a los toreros y por verlos hacer cosas buenas. Es algo muy positivo para la fiesta y para la afición. De hecho, una de las plazas que goza de mejor salud en cuanto a la afluencia de público es la de Pontevedra. -Comparte terna con un maestro consagrado, José Mari Manzanares padre, y un ilustre espada como es César Rincón. ¿Qué piensa de sus dos compañeros? -Para mí es un gran honor torear con ellos. Cuando empezaba a dar mis primeros pasos en esto eran mis ídolos. Son dos matadores a los que admiraba y en los que me veía reflejado como en un sueño. Ahora verme acartelado con ellos es como el sueño hecho realidad y que es tan difícil de cumplir para la mayoría de la gente. -Llega en un buen momento de forma, ya que, excepto la corrida del 2 de agosto en Azpeitia, sus últimas apariciones se han saldado con triunfos. -Sí. La verdad es que me están saliendo las cosas bien, con una regularidad notable en cuanto al corte de orejas. Sin embargo, hay tardes mejores y tardes peores. En conjunto, estoy contento pero no satisfecho. Puedo dar mucho más de mí y espero que de aquí a final de temporada lo pueda confirmar. -¿Piensa repetir los éxitos del 2003 y terminar la temporada copando el escalafón? -Eso no se piensa. Son cosas que surgen. Ahora mismo me parece que voy en cabeza, pero tampoco me preocupa. Todo dependerá de las corridas que salgan y como sean las circunstancias. Para mí fue importante acabar el año pasado como primero, aunque lo más importante del toreo no son precisamente los números. -Ya para concluir, ¿cómo ve la situación del toreo en estos momentos? -En contra de lo que piensa mucha gente, la fiesta vive un momento bonito. Hay toreros jóvenes y veteranos que están dando la cara, y ganaderías cuyos toros embisten mucho. Hay que resaltar las cosas buenas y no las malas. El verdadero problema de la fiesta no está en lo que ocurre sino en lo que se cuenta. Quizás habría que hacer ciertos retoques, como bajar el número de corridas anuales que se celebran en España.