Los ediles isleños se acaloran

La Voz M. S. | VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Crispación en el pleno A pesar de que la última sesión plenaria que se celebró en A Illa no parecía tener mayor enjundia, la tensión fue la nota dominante durante y sobre todo después del debate

30 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a verdad es que estos días el calor no nos deja un respiro. El calor atmosférico y, por lo que parece, también el temperamental. Un ejemplo lo brindó el pleno de A Illa el pasado jueves. La que se prometía una sesión tranquila, con dos únicos puntos, más bien de mero trámite, se convirtió en una batalla campal -dialéctica, eso sí- entre los grupos. Sobre todo entre Bloque e Independientes, por un lado, y el alcalde Manuel Vázquez, por otro. El independiente Luis Navarro protestó mucho por la falta de información, sobre todo en relación a las cuentas del año 2002 que el pleno debatía. Cree que existen algunos puntos que no resultan claros, y por ello pidió que el asunto fuese retirado del orden del día. La negativa del alcalde no le sentó bien. Reproches Sin embargo, el enfrentamiento más crudo que mantuvo el regidor fue con el portavoz del BNG, Andrés González. Este reprochó al equipo de gobierno el retraso con el que presenta siempre tanto los presupuestos como los resultados de los ejercicios. Por ahí empezó una refriega que terminó con una fuerte contienda verbal entre ambos una vez finalizada la sesión. Ayer, ya más calmados, los protagonistas restaron importancia a los hechos e incidieron en que son prontos propios de un momento de acaloramiento. En cualquier caso, el líder nacionalista no dejó de manifestar que no está de acuerdo con la forma de actuar del gobierno local y advirtió que «non falo de moción de censura, pero igual si hai que tirarlle un pouco das orellas». Más allá de la dialéctica, los ediles dieron el visto bueno a las bases de contratación del museo de la conserva que se quiere habilitar en la antigua fábrica de Goday. Lo hiceron, además, por unanimidad. De esta manera, a la documentación se le dio curso ayer, según confirmó Manuel Vázquez, para su publicación oficial. Y es que el tiempo urge, puesto que el plazo de ejecución una vez contratada la obra es de tres meses y debe estar finalizada este mismo año.