MAR DE FONDO | O |
26 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL DEL BIENESTAR es el estado al que todos aspiramos. Creíamos que lo habíamos conquistado. Pero no podemos despistarnos, porque a poco que lo hagamos aquellos que deberían velar por nuestros intereses nos racanearán las cosas más básicas. Miren lo que pasa con la sanidad pública. Y pónganle nombre: Hospital do Salnés. El centro al que cualquier día puede tener que ir usted o la persona a la que usted más quiere, o el señor de la casa de al lado. Allí debería recibir la mejor atención y en el más corto espacio de tiempo. Pero resulta que tal vez no sea así, y no porque los médicos y las enfermeras no quieran. Simplemente, porque los fondos con los que cuenta el hospital son los que son. Y son raquíticos. Así que habrá que ahorrar y recortar. ¿Y quién decide lo que es imprescindible y lo que no? Cada vez es más cierto aquello de que lo mejor que podemos hacer los ciudadanos por el estado del bienestar es estar bien. Piénselo.