Vilagarcía se vuelca con la expedición multinacional

Fátima Frieiro VILAGARCÍA

AROUSA

REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE VITOR MEJUTO

En directo | Recibimiento de la Ruta Quetzal BBVA en la capital arousana Los ruteros, entre los que hay tres pontevedreses, recibieron la concha del peregrino antes de participar en una comida en Carril que entró en el libro de los récords

23 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El espíritu del Xacobeo contagió ayer a Vilagarcía. A primera hora, el muelle de O Ramal recibió, por todo lo alto y con una gran expectación, al buque Galicia, a bordo del cual se encontraban los alrededor de 350 expedicionarios de la Ruta Quetzal BBVA que, de camino a Santiago, hicieron escala en la capital arousana. El peso de sus mochilas y macutos no impidió que varios de los doce gallegos que cubren el periplo corriera en pos de su familia, tras más de un mes de separación. El Concello preparó un gran recibimiento y las expectativas se cumplieron, aunque no como esperaba Javier Gago. A pie de pasarela, Ventura Pérez Mariño escrutaba los rostros de los adolescentes en busca de su hija. El nerviosismo del líder socialista vigués se acrecentaba a medida que pasaban los minutos y la niña no descendía por la pasarela. Por fin, entre los últimos, apareció Claudia Pérez. Ante las puertas del auditorio, los miembros de la Ruta Quetzal BBVA tuvieron un primer contacto con lo más representativo de la cultura gallega: el grupo de baile Perla de Arousa cautivó al público congregado. El acto culminó con la imposición a todos los expedicionarios de la cruz del peregrino, que horas después algunos jóvenes le encontraron otra utilidad al convertirlas en improvisados platillos donde amontonar las aceitunas. Algunos de los niños se quedaron sin la camiseta que repartía el Concello, debido a la gorronería de algún padre que a hurtadillas se llevaron prendas para su bolsillo. Pero lo mejor estaba por venir. Después del Baile da Espada en honor al Apóstol, nada como una buena ración de fideos con almejas en la alameda de Carril para reponer fuerzas tras un largo viaje. Una multitudinaria comida recogida ya en el Libro Guinness de los Récords. El día concluyó en Padrón después de que la Ruta Quetzal BBVA remontara el Ulla en tres lanchas de desembarco.