Reportaje | Sucesos de verano Los ladrones han decidido no esperar para hacer su agosto. Los quioscos de A Concha y A Compostela ya no están a salvo, y alguno ha sufrido ya varios robos
15 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?s verano. Los cacos de poca monta han decidido ponerse a trabajar allí donde va la gente: la playa. Los aparcamientos de arenales de O Grove y A Illa han sido ya visitados por los amigos de lo ajeno. Pero no han sido éstos los únicos lugares visitados por los profesionales anónimos: un quiosco de la playa de A Concha ha sufrido tres asaltos en poco más de tres meses. El último se registró la pasada noche, esas horas en las que los cacos suelen salir de paseo. Desde que el primer rayo de sol calentó la arena de la playa vilagarciana, la propietaria de este establecimiento decidió abrirlo al público. Comenzaba la temporada. Y con ella, llegaron los robos. Como siempre, dice. Escaso botín Los últimos ladrones que se colaron en su local no se llevaron gran cosa. Una persona que pasaba por allí los vio y dio parte a la policía, así que los espavilados ladronzuelos pusieron pies en polvorosa y se dieron a la fuga. Pero dejaron a su paso un rastro de daños y perjuicios. La estructura del quiosco rota y la prueba del delito: un elemento de hierro que utilizaron para abrirse camino hacia el interior del pequeño local. Su dueña está desesperada, y ya no sabe si confiar en que una situación así no se vuelva a repetir. Un poco más de luz en el entorno y un poco más de vigilancia ayudarían a mejorar la situación. Mientras tanto, a esperar y a encomendarse a la providencia. Y como ella, casi todos los propietarios de los quioscos de las playas de A Concha y A Compostela. Porque ya lo dice el refrán: cuando veas las barbas de tu vecino cortar...