Ante esta tesitura, y sabiendo de la necesidad de dar una solución al problema, el grupo de gobierno seguirá insistiendo ante los organismo competentes. La primera medida que se va a adoptar es la de llevar el asunto al pleno, para recabar el apoyo de la corporación y elevar una protesta ante la Consellería de Sanidade. «Ellos se echan la pelota unos a otros, y nos dicen que nos dirijamos a Xustiza, pero hay centros de atención primaria en los que sí tienen seguridad». En última instancia, Ravella acudirá a la Policía Nacional, aunque al cuerpo tampoco le sobran efectivos. Mar Lojo, la responsable de este servicio que atiende desde Vilagarcía a siete municipios de las comarcas de Caldas y O Salnés, indicó también que los problemas de seguridad hacen que los usuarios más jóvenes, los que son menores de edad y tienen que acudir con familiares, no quieran acercarse al edificio. Se planteó la posibilidad de que se les dispense la metadona en otra consulta, y los responsables de Sanidade estudiarán si hay espacio disponible en los despachos que quedaron libres en la Casa del Mar tras el traslado de la mayor parte de los servicios al Hospital do Salnés.