Los técnicos eligen Meloxo para ubicar las boyas de control de mareas rojas
AROUSA
Expertos de varios países preparan en Vilaxoán un nuevo sistema para detectar algas nocivas Los polígonos de O Grove reúnen los requisitos exigidos por ingenieros y biólogos
28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ngenieros y biólogos de Inglaterra, Irlanda, Italia y diversos institutos y centros de investigación españoles iniciaron ayer en el Centro de Control do Medio Mariño de Vilaxoán unas jornadas para supervisar la puesta en marcha de un novedoso sistema de detección de mareas rojas. El elemento primordial de ese proyecto son unos elementos tecnológicos que permiten la captura imágenes microscópicas submarinas acoplado a un sistema de reconocimiento de imágenes. Ayer, los técnicos invirtieron buena parte de la jornada en visitar algunas zonas de producción. Y de ese estudio salió la decisión de colocar una de esas boyas en el polígono de Meloxo. Yolanda Pazos, que representa al Centro de Control do Medio Mariño, explicaba ayer que en ese punto se dan las condiciones necesarias de distancias a tierra y profundidades. Según explicó la responsable del centro de investigación de la Xunta, la boya podría colocarse en el mar antes de final de año. «Tenemos que tener en cuenta las condiciones meteorológicas: o lo sacamos al mar antes de que se nos eche encima el invierno, o habrá que esperar hasta la próxima primavera». La primera de Europa La boya que se colocará en Meloxo será la primera de esas características que se coloque en Europa. Prototipos similares se ubicarán en zonas productivas de Galway y Trieste. Las imágenes que se recojan en esos puntos llegarán, vía internet, a los laboratorios y centros de control, a los productores y a las autoridades responsables en materia de pesca y sanidad. A través de esas imágenes se podrán reconocer las microalgas nocivas que están en la base de los episodios de mareas rojas que se producen año tras año. Los técnicos reunidos en Vilaxoán tratan, estos días, de definir qué tipos de datos se deben primar en esas transmisiones. «Estamos hablando ingenieros y biólogos. Los biólogos sabemos lo que queremos y lo que necesitamos, ahora tenemos que afinar el sistema y ponerlo en marcha cuanto antes», argumentaba ayer Yolanda Pazos. Intercambio Además de afinar el nuevo sistema, enmarcado en el programa europeo Jab-Buoy, los técnicos reunidos estos días en Vilaxoán aprovecharán su convivencia -que acaba mañana- para compartir puntos de vista, problemas y experiencias.