Un año sin tregua en el pósito de Vilanova

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

Directiva de la agrupación de mariscadores y junta general mantienen una «guerra» sin visos de solución El trabajo diario se resiente y todos coinciden en que cada vez hay menos marisco

05 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La conflictividad interna que viven las cofradías evidencia, para bien y para mal, que son entidades vivas y que gozan de buena salud. Y la de Vilanova está haciendo méritos para hacerse con los galones de cofradía polémica por excelencia, en clara competencia con Vilaxoán. Los problemas empezaron a ponerse sobre la mesa hace ahora un año cuando los críticos al patrón mayor, Eduardo Martínez, se hicieron con el control de la directiva de la agrupación de marisqueo a flote. No fueron los más votados en julio del 2001, cuando los rañeiros eligieron a sus representantes, pero sus antecesores fueron dimitiendo paulatinamente lo que propició la llegada de Eugenio Sande y Rosalino Díaz a la dirección. Ellos son las cabezas visibles de un equipo formado por siete personas que ha optado por plantar cara a Martínez y su junta general y que están dispuestos a llegar hasta el final. «Outros foron marchando, pero nós non imos deixar», advierten. Las motivaciones Niegan que les mueva cualquier motivación personal o política en el empeño, y sí un afán de acabar con la mala gestión del sector a flote y de los «abusos» de poder del cabildo. El patrón mayor, por su parte, sostiene que su única motivación es conseguir lo que no les dio las urnas -Rosalino Díaz fue contrincante de Martínez en las elecciones a patrón mayor celebradas hace tres años- y ponerse al frente de la entidad. La denuncia de unos y el desmentido de otros se ha convertido en el discurso habitual en estos meses y bajo este clima se ha enquistado en un conflicto interno que tiene pocos visos de solución. El resultado son unas asambleas tumultuosas -en una de las reuniones del pasado mes de febrero incluso se denunciaron intentos de agresión- y continuas apariciones en los medios de comunicación. No faltaron movimientos para apartar a la directiva de la agrupación del poder. Primero con una moción de censura sui géneris de la que la que salió respaldada por la asamblea y el mes pasado con la constitución de una comisión de mediación -los críticos prefieren llamarle directiva paralela- que se creó con el apoyo de una parte de los socios con el fin, afirman sus promotores, de buscar una salida al actual callejón sin salida en que ha entrado el sector. En la mar, tranquilidad De todos modos, este clima de crispación no encuentra sitio en el trabajo diario. En el mar no se han registrado incidentes destacables y los rañeiros acuden con normalidad a faenar salvo situaciones como las vividas hace unas semanas en que, órdenes contradictorias entre directiva y comisión propiciaron que acudiesen a trabajar a distintas zonas. En lo que sí hay unanimidad es en que cada vez hay menos marisco y las ganancias disminuyen. Y, como cabía esperar, cada parte lo atribuye a causas distintas. Unos a una mala gestión y las zancadillas del cabildo y el patrón mayor a intereses partidarios de la directiva.