La hora de la alegría arlequinada

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

La tarde del domingo fue una tarde de gloria para los jugadores del Arousa. Los chicos consiguieron, a fuerza de trabajo y sudor, garantizar la permanencia matemática de su equipo en la tercera división. Lo hicieron en su casa, A Lomba, y lo hicieron ante una afición entregada. Les diré algo más: a mi no me gusta el fútbol, pero está claro que cada vez son más las mujeres a las que este deporte les apasiona. Si no me creen, miren la foto de la derecha y busquen al único señor de la imagen. No lo tendrán muy difícil. Dice Milucho, el entrenador del Arousa, que si han logrado mantener la categoría ha sido por el empeño y el sudor de los jugadores. Seguro que tiene razón. Rafa -en la foto superior- fue uno de los que se dejó la piel, literalmente, en el campo. En la primera parte había entrado en sustitución de Otero, al que habían dado un golpe sobre el ojo. Ya en el segundo tiempo también él sufrió un buen porrazo, pero siguió jugando. Y no disimuló su alegría al final del partido. El domingo, los arlequinados le brindaron su triunfo a la afición. Pero les diré que los jugadores ya habían celebrado la permanencia la semana pasada, tras haber ganado en Porriño. Lo hicieron con una churrascada en casa del míster . Igual los galácticos tenían que aprender un poco más de los jugadores de la tierra.