Cuando la memoria se borra

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Nuevo juicio por el conflicto de Vilaxoán La presidenta de las mariscadoras vilaxoanesas, Cristina del Río, aseguró ante la jueza que no recordaba haber llamado «zorra» a la secretaria de los órganos de gobierno

19 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?os socios de la cofradía de Vilaxoán se han convertido en habituales de los juzgados de Vilagarcía. La presidenta de las mariscadoras, Cristina del Río, lo reconocía ayer ante la jueza. «A mi me traen aquí seguido...», explicó mientras su abogado se esforzaba por conseguir la suspensión de la vista oral. Los esfuerzos del letrado fueron inútiles y el juicio se celebró. La primera en declarar fue la denunciante, Margarita Patiño, la secretaria de los órganos de gobierno de la cofradía. Ella fue la primera en narrar lo que, según dijo, ocurrió en una oficina de la lonja el 25 de noviembre del año pasado. Aquel día, mientras estaba trabajando en el ordenador, «entró Cristina gritando, preguntando algo de la pesada del marisco». Ella le respondió que «de eso tenía que hablar con el patrón mayor». Y fue entonces cuando la presidenta de las mariscadoras habría empezado a gritar «zorra, zorra». Luego dio media vuelta y «pegó tal portazo que retumbaron las paredes». El testimonio de Margarita Patiño fue corroborado por dos de los testigos de la acusación. La defensa de la mariscadora, por su parte, no llamó a nadie a declarar, porque consideraba que la vista es nula al haberse vulnerado el derecho a la defensa de la mariscadora. A pesar de que el abogado había señalado que Del Río se iba a acoger a su derecho a no contestar, la presidenta de la agrupación de Vilaxoán sí respondió a algunas de las cuestiones planteadas por la abogada de la acusación. Señaló, primero, que no recordaba el día de autos. «¿Pero no lo recuerda porque se ve en situaciones así muchas veces?», preguntó la abogada. «A lo mejor le doy la impresión de ser muy guerreante, pero no lo soy, se lo garantizo», espetó la mariscadora. «Lo digo porque como dijo que viene tanto al juzgado...». «No vengo yo, a mi me traen». El interrogatorio a Del Río acabó pronto. «¿No va a recordar nada?». «No lo sé» contestó la mariscadora. Ahora, Del Río se enfrenta a una multa de 300 euros. El precio por un insulto califiacdo como «leve».