Y faltaban veinticuatro

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Suspenden el juicio entre mariscadoras y cabildo de Vilaxoán El patrón mayor esperaba encontrarse ayer en el juzgado con las 25 mujeres a las que había denunciado por agresión. De todas ellas, sólo una había sido convocada

05 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?ará falta un buen desenmarañador para desenmarañar el último conflicto judicial abierto en la cofradía de Vilaxoán. Ayer deberían haberse esclarecido, al menos un poco, los hechos ocurridos en el edificio de la cofradía en el mes de junio del 2002. El grupo afín al patrón mayor y las mariscadoras contrarias a Ramón Soto se enzarzaron en un guirigai que ha desembocado en un proceso judicial tan complicado que ayer fue necesario suspender la vista oral para intentar ordenar un poco la lista de denunciantes y de denunciados. En la puerta de la sala del juzgado número 3, el listado de trabajo del día advertía de que a las 12.15 horas comenzaría una vista oral por lesiones, injurias y amenazas leves. Cinco personas aparecían en la lista de implicados. Como denunciantes: el patrón mayor y una mariscadora «de las suyas», una segunda mujer «de las críticas», y dos vigilantes que, tal vez por encontrarse en medio de una batalla demasiado complicada optaron por no aparecer por el edificio del juzgado. Como denunciados aparecían, de nuevo, el patrón mayor y las dos mencionadas mariscadoras. Pero en esa segunda lista faltaban muchos nombres. Tantos como 24. Un despiste o un error procesal había hecho que ese nutrido grupo de mariscadoras, acusadas por Soto de encerrarlo en una habitación y vapulearlo, no hubiesen sido citadas, ni convocadas, ni nada. Algunas de ellas, que esperaban ser llamadas a declarar como testigos, aguardaban en la puerta de la sala a que les llegase la hora de contar su versión de los hechos. Pero no llegaron a entrar en la sala. La jueza decidió aplazar la vista después de que la abogada de Soto y Rosario Patiño recordase que «no han sido citadas todas las denunciadas, faltan 24 personas». Y es que cuando el patrón mayor acudió a denunciar ante los agentes del orden las agresiones de las que dice haber sido víctima, soltó ante la guardia civil el nombre de más del 30% de las mariscadoras de la agrupación. La mujer que había denunciado a Soto por haberla agredido en el transcurso de aquel disturbio, sólo denunciaba al patrón mayor. Pero su caso tendrá que esperar a que se ponga un poco de orden en la marea procesal que se avecina. Su abogado, que ayer no se opuso al aplazamiento de la sesión, pidió que el juicio se fijase antes del mes de junio para evitar que los delitos prescriban. Antes de esa fecha se deberá aclarar lo que ocurrió en la cofradía de Vilaxoán el 17 de junio del 2002. Y para aclararlo pueden ser decisivas las declaraciones de los dos agentes de la Policía Local de Vilagarcía que en el día de autos acudieron al pósito a poner orden.