El mapa que se convirtió en puzzle

La Voz

AROUSA

30 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El mapa de infraestructuras de Pontevedra hace tiempo que se convirtió en un puzzle muy difícil de encajar. La máxima dificultad se centra ahora en la circunvalación, tras el rechazo vecinal que suscitaron los tres proyectos de Fomento y el abandono en que cayó el cuarto, presentado por el PP en plena campaña con el apoyo de la Xunta y del propio ministerio. Todo apunta a que el Gobierno del PSOE optará por un trazado alejado e integrado en la autovía Barro-O Porriño. Sin embargo, este proyecto deja en el aire importantes cuestiones, entre ellas, los enlaces con el viario actual, las conexiones con el casco urbano, y el posible enlace con otras infraestructuras como el periférico de Poio o la circunvalación de Marín. Todas estas cuestiones, que ahora se remiten al plan de ordenación, abren un rosario de incógnitas que amenaza con sumir a la ciudad durante varios años en un gigantesco interrogante sobre sus infraestructuras. En materia ferroviaria, está aún sin concretar la salida norte de Pontevedra, así como el futuro acceso de la línea de alta velocidad que entrará desde Ourense por Cerdedo, que se prevé sea trazado al norte del municipio.