El palomar Alicia y Canarias, Alicia y Galicia, el océano, el «Prestige» y los sentinazos. La banda de música de Vilagarcía y el colegio Adamancasis los unen en el auditorio
24 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Es bueno comprobar que la globalización, ese extraño fenómeno que normalmente se utiliza para justificar lo injustificable, responde en ocasiones a una realidad excelente. Las mentes y los corazones pueden unirse pese a la distancia. El colegio Adamancasis, de Canarias, y la banda de música de Vilagarcía lo demuestran hasta el martes en el auditorio diseñado por Portela. Miguel, el profesor de música canario, soñó un mar de seres luchando por la limpieza de su océano contra los frecuentes sentinazos del Atlántico profundo. Las partituras, enviadas al norte, fueron interpretadas y adaptadas por Jesús, el director de la joven banda vilagarciana. El resultado, una sinfonía feliz. Alicia y el mar unió ayer, sobre el escenario del auditorio, a dos mares hermanos en el sentimiento y en las agresiones del animal humano a través de las voces y la interpretación de 35 chavales de allá y los instrumentos de 27 muchachos de aquí. ¿Alguien podría esperar algo mejor de esta cita? Partieron de O Grove rayando el alba, sobrepasaron Vilagarcía como centellas y a las cuatro de la tarde devoraban millas a la altura de Catoira. Ayer pernoctaron en Padrón. Hoy asistirán en Compostela a la misa de doce, la de los peregrinos. ¿Que quiénes son? Los 17 caminantes que se han currado la senda arousana hacia el Apóstol en dos impresionantes jornadas patrocinadas por la concejalía meca de Xuventude. Con estos ánimos, no habrá quien los pare.