CON GOTAS
20 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ME JUGARÍA un brazo a que en las polvorientas estanterías de cualquiera de las facultades tripitidas de este país alucinante, duermen el sueño de los justos más de una tesis doctoral del estilo Los efectos del viento del sur sobre el crecimiento vegetativo del cardo borriquero en las dunas de Corrubedo . Vaya por delante el más profundo respeto de quien escribe para los cardos, que no han molestado a nadie. Pero en tan estupendo trabajo las arcas públicas habrán invertido, como mínimo, el salario de varios profesores y una beca de investigación para alimentar al astuto autor del insigne temazo. Mientras en nuestros laboratorios se cuecen semejantes pócimas, nuestras costas reciben palos de fuel un día sí y otro también. Acostumbrados a que el alemán, el gringo o el japonaca nos saquen las castañas del fuego, somos incapaces de imaginar que si de verdad faltan medios para frenar un vertido en condiciones de viento y lluvia, bien podría desarrollarse la tecnología necesaria aquí mismo. Porque, con ampliación del puerto o sin ella, los buques van a continuar repostando, en la ría de Arousa y en todos los demás mares del mundo. No estaría mal tomar la iniciativa por una vez.