A la caza del fiestorro

AROUSA

AREOSO | O |

13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

ESTA VEZ ha imperado el sentido común y el Concello de Vilagarcía acaba de rechazar la oferta de participar institucionalmente en la fiesta del marisco que se celebra en Alcobendas. Ya saben, el evento gastronómico que apadrinó el Concello de O Grove y en el que ya no tiene parte ni arte por las desavenencias surgidas en materia de organización con los madrileños. Sin duda es plato apetecible lo de vender la imagen de la ciudad a cuenta de las nécoras y el pulpo de la ría. Y visto el afán que le ha entrado últimamente a los vilagarcianos por acaparar fiestorros gastronómicos seguro que a alguno se le pasó por la cabeza incorporar a la carta, también, Alcobendas. ¡Era lo que faltaba! Abrir otra batalla localista con O Grove, como si ya no tuviéramos bastante con el absurdo enfrentamiento entre Vilagarcía y Cambados -tanto monta, por si acaso-. Gago no ha querido meterse en camisas de once varas, y ha hecho bien. Pero como las ideas de Araújo de montarse una fiesta de los callos o un cotarro parecido a cuenta del mejillón salgan adelante, seguro que en Mosteiro, en Vilanova y en A Illa tendrán algo que decir. Y tendrán razón.