EL MIRADOR
05 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A LA GENTE le aburren los presupuestos. Los asocia con ese extraño mundo de la economía y las finanzas. Y los presupuestos son mucho más. Son una apuesta de futuro con la que puedes dar en el clavo o meter la pata. En la previsión de las cuentas municipales el gobierno local decide destinar una partida, por ejemplo, a la construcción de una casa de cultura en Vilaxoán en lugar de dirigir esa cantidad, pongamos por caso, a la ampliación de la biblioteca, o asfaltar una calle en una parroquia en lugar de colocar marquesinas en otra. Es una decisión política que marca el futuro de la ciudad. Presupuestos anteriores de las distintas administraciones dotaron a Vilagarcía de pabellón ferial, paseo marítimo o auditorio. Luego se les juzga por ello. La oposición en el pleno y los vecinos en las urnas. Para bien o para mal.