Una deuda pudo desencadenar el último incidente de la cárcel

La Voz LA VOZ | PONTEVEDRA

AROUSA

Las primeras investigaciones del último incidente grave registrado en el centro penitenciario de A Lama -el rostro de un recluso de origen marroquí fue acuchillado el jueves supuestamente por otro interno de su misma nacionalidad- apuntan a que en el origen del mismo se puede encontrar una deuda. Lo que no ha podido verificarse es si esta supuesta deuda tenía un trasfondo económico o era por algún tema derivado del tráfico o consumo de drogas. En todo caso, fuentes consultadas explicaron ayer que el presunto agresor, Abdellah Belagout, se comportó con sangre fría, ya que aparentemente no le importó que la agresión fuera observada por un funcionario del propio penal. En cuanto al arma, se cree que el agresor empleó una cuchilla de afeitar que había sido adquirida en el economato de la misma prisión.