O Grove

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

26 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS HOMBRES nos sentimos irremediablemente unidos a la tierra. Yo no iba a ser menos. Cuando hace una década llegué a la ría de Arousa -pesaba diez kilos menos y tenía cara de niño- mi primer destino como profesional del periodismo fue O Grove. Siempre digo que casi todo lo que sé sobre el noble oficio de la prensa lo aprendí en Mecolandia . En tres años viví el final de la era Bea Gondar, el surgimiento de los Independientes de Chesqui , el brevísimo pacto tripartito, el caso Quinito , el del hotel de O Bao, el plan de Costas para A Lanzada y un sinfín de aventuras más. Un trozo de la antigua carretera de la playa todavía adorna el ordenador desde el que escribo. Desde el principio, conecté con O Grove. Son gente distinta. Noble, aguerrida, valiente y currante. A todos les doy las gracias. Esos años me hicieron periodista.