?os gritos y las amenazas han vuelto a frustrar una asamblea de la agrupación de marisqueo a pie en Vilanova de Arousa. El pasado jueves, los socios de ese colectivo estaban llamados a una reunión a las 20.30 horas. El encuentro no comenzó hasta veinte minutos después, ya que «estivemos esperando polo patrón maior, pero ó final enterámonos por xente de fóra da confraría de que non iba a vir». La reunión empezó con retraso y acabó antes de lo esperado: antes de las diez ya había sido suspendida al haberse producido un tenso enfrentamiento verbal entre los mariscadores afines al cabildo y los que se han alineado con la directiva de la agrupación. La asamblea había sido convocada para analizar algunos de los problemas que afectan al sector del marisqueo a flote. Entre ellos, la inexistencia de vigilancia en los bancos marisqueros. La directiva repartió entre los socios un dosier con todos los escritos presentados en la cofradía y en la Consellería de Pesca al respecto de esa cuestión, de la que culpan directamente al patrón mayor. En ese punto, un grupo de mariscadores afines al cabildo, mostró su disconformidad con los argumentos que estaban exponiendo sus compañeros, y comenzó un cruce de insultos y de amenazas. Ante esa situación, se decidió suspender la reunión. Eso sí, a la salida de ese encuentro, las dos partes se consideraban reforzadas. El patrón mayor vilanovés, Eduardo Martínez, considera que está claro que «hai moita xente que cree que os responsables da agrupación están demasiado interesados en intentar boicotear ó patrón maior, e non en resolver os problemas dos mariscadores». La otra versión Pero desde la agrupación de marisqueo aseguran todo lo contrario: que los críticos con su gestión son los menos, y que la mayor parte de los asociados están muy satisfechos con el trabajo que se está realizando. Sobre todo, con la «transparencia» y la entrega de la documentación y los informes entregados.