ENTRE LÍNEAS
09 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ESA GRAN ciudad de Arousa en la que tarde o temprano se convertirá O Salnés, tal y como la soñó el arquitecto Antonio Palacios, es hoy un territorio más bien desvertebrado no sólo por la falta de infraestructuras, sino por la falta de miras de políticos y ciudadanos que aún no han sabido entender que Vilagarcía, Vilanova, Cambados y A Illa, juntas, suman una población de 63.000 personas y que si formaran parte de un ayuntamiento único, como inteligentemente quiere el alcalde de Lalín para la comarca de Deza, habría más fondos del Estado y de la Xunta y, por tanto, progreso. Y en ese difícil camino hacia la fusión municipal tiene mucho que decir el plan para crear redes de buses metropolitanas. El día que un isleño pueda ir a trabajar a Vilagarcía en autobús por menos de un euro sin duda la ciudad de Arousa estará más cerca.