Vuelva mañana

AROUSA

AREOSO | O |

27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LARRA ya nos ilustró en el siglo XIX sobre la lentitud de la burocracia y resulta triste e indignante comprobar que su célebre frase «vuelva usted mañana» sigue en vigor. La culpa, esta vez, fue de dos letras. Faltaban dos letras de un papel y un adulto y dos niños perdieron toda la mañana entre oficinas y trámites. El papá quería hacerle el carné de identidad a sus hijos. Lo primero era conseguir el certificado en el registro de Cambados y, después de ir y volver, porque el funcionario de turno no estaba, se hizo con el ambicionado papel. El próximo paso era ir a la Policía Nacional de Vilagarcía. Fue entonces cuando el interesado se percató de que en el certificado en cuestión había un error en la transcripción del apellido. ¡Menos mal que había tenido la feliz idea de llevar el libro de familia! Pero tampoco valió. Al apellido le faltaban dos letras y, aunque el asunto era perfectamente subsanable con la documentación que había sobre la mesa, nadie se atrevió a intervenir. Era falsedad en documento público. El gravísimo problema se subsanó al día siguiente en Cambados. Sólo hubo que invertir unos segundos, añadir a bolígrafo las letras que faltaban en el mismo papelito y poner un sello. Y van dos mañanas.