Una sentencia anula el documento de 1993 en una parcela de 200.000 metros cuadrados Los terrenos fueron vendidos por el Concello de Sanxenxo a un particular
27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.? pesar de ser un territorio dunar, el istmo de A Lanzada es una zona codiciada. Buena muestra de ello es que esa lengua de arena que une O Grove con Sanxenxo se ha convertido en el centro de numerosos y eternos litigios por la titularidad de los terrenos. Recientemente, una nueva sentencia volvía a amparar a un particular que reclamaba una parcela de 200.000 metros cuadrados que discurre entre el antiguo campo de aviación y la zona de las Salinas. Esa sentencia, emitida por la Audiencia Nacional, ha llevado al Ministerio de Medio Ambiente, y en concreto a la Dirección General de Costas, a dejar en suspenso la licitación de la segunda fase de la regeneración de A Lanzada. La historia que se encuentra detrás de esa suspensión está llena de vericuetos y de particularidades. El conflicto comenzó cuando se realizó el deslinde entre los municipios que une el istmo. En aquel momento, la parcela que ahora está en cuestión quedó clasificada como un «enclave» de Sanxenxo en el concello vecino. Esa parcela fue vendida por el municipio a un particular. Pero en el deslinde marítimo terrestre del año 1993, esos terrenos quedaron clasificados como zona de dominio público marítimo-terrestre. Ante esa decisión, los propietarios de la parcela recurrieron a la Audiencia Nacional, el órgano competenten para juzgar este caso, según explicaba ayer el abogado administrativista Elías Lamelas, que ha tenido acceso al contenido de la sentencia. El fallo de la Audiencia Nacional no resultó concluyente ni se posicionó a favor de ninguna de las tesis en litigio: el particular en cuestión y el Ministerio de Medio Ambiente. La sentencia señalaba que existe una «indefinición» sobre el dominio público y, por esa razón, suspende e invalida el deslinde del año 1993, en el que faltaban una serie de estudios geomorfológicos. Decisión salomónica Esa decisión salomónica propone una solución: que se incoe un nuevo deslinde marítimo-terrestre en los terrenos que se encuentran en el centro de este litigio. Cuando se produzca ese nuevo deslinde, la parcela en cuestión podría pasar a ser una concesión de los hasta ahora propietarios. Una concesión que tendría una duración de 30 años, prorrogables a 30 más. En todo caso, en cuanto se produzca ese deslinde, Costas podrá retomar la regeneración de A Lanzada, que afecta a los terrenos que se encuentran en discusión.