Crónica | Reconocimiento López Veiga llegó cargado de halagos para sus anfitriones y para unos bateeiros con «capacidad de respuesta»
20 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?i la presentación del plan del puerto de Cambados fue un acto electoralista, lo fue por partida doble. A la derecha del conselleiro estaba sentado el alcalde de Cambados y aspirante a recuncar como senador, Cores Tourís. A la izquierda del titular de Pesca el patrón mayor y aspirante a volver a serlo, Benito González. Y en el medio de ambos, López Veiga, regalándoles la rúbrica de un proyecto que, a buen seguro, será usado en Cambados como argumento, tanto para las elecciones generales como en los comicios para renovar el pósito. Al margen de esa cuestión, la visita de López Veiga sirvió para que el conselleiro lanzase algunas de sus pullas habituales en Arousa. Aunque en un tono mesurado y con un velo de normalidad en la voz, se dirigió a «os que din que non temos plan para a baixura, para demostrarlles que nós pensamos que a baixura é diferente en cada porto». Para los que tuvo buenas palabras fue para el sector mejillonero, que atraviesa «un ano malísimo, case despois da marea negra tivemos enriba a marea vermella». Aunque los productores parecían estar abocados a una guerra de precios, López Veiga está seguro de que las aguas volverán a su cauce. Menos tensión «Xa non se percibe a tensión que podía haber días atrás», explicaba el conselleiro. «O sector mexilloeiro é un sector maduro. Por eso eu son optimista, incluso máis optimista que eles sobre a súa capacidade de resposta», indicaba ayer el conselleiro. Tal es el optimismo de López Veiga que asegura que al sector no le hacen falta nuevas estructuras, como una central de ventas. «Co que hai debería chegar», indicaba. Todo depende de la madurez.