ENTRE LÍNEAS
17 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.AYER vi en la tele El pianista , de Roman Polanski. Es una visión terrible de la invasión de Polonia por los nazis. Terrible porque todo lo que se cuenta ocurrió de verdad. La realidad es la más cruel de las ficciones. El filme muestra la creación del gueto de Varsovia y la progresiva degradación de los judíos que fueron recluidos entre sus muros. Es curioso, años después, son aquellos judíos supervivientes del holocausto y sus descendientes los que levantan un muro para aislar a otros desheredados: los palestinos. La historia demuestra una y otra vez que la brutalidad humana no es una cuestión de los pueblos que la ejercen. Los alemanes no eran intrínsecamente malos en 1940 igual que no lo son los israelíes de hoy en día. El recuerdo de aquellos años de miseria debería ser suficiente para que Israel se apiade de Palestina.