Varas de medir

MERCEDES VARELA

AROUSA

AREOSO | O |

16 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

NADA MÁS LEJOS de mi intención que entrar en el farragoso asunto de las facturas de Vilanova. Pero sí me gustaría fijarme en uno de esos aspectos que, utilizando un término muy al uso últimamente, podríamos llamar colaterales. Verán, desde que el sábado oí las declaraciones del alcalde de Vilanova culpando a un funcionario del supuesto error cometido con las facturas del Prestige , no hago más que recordar las palabras de otro alcalde, el de Pontecesures. Hace algunas semanas, Angueira se preguntaba «¿onde está a CIG cando noutros concellos gobernados polo PP onde se cometen atropellos ós dereitos laborais e sindicais?». Tenía razón. Yo también llevo desde el sábado preguntándome dónde están los sindicatos. Estoy de acuerdo con que la exigencia debe ser mayor con lo propio que con lo ajeno. Tal vez este sea el motivo por el que la central nacionalista ha fijado en el regidor de Pontecesures una de sus dianas más recurrentes. Pero, hombre, digo yo que, si no me han engañado en mis enseñanzas democráticas, los derechos son iguales para todos y en todos lados deben defenderse con el mismo ímpetu. Incluso en Vilanova.