30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
Los servicios de rescate que trabajan de noche en Vilagarcía no tienen descanso. Si en la madrugada del jueves tuvieron que apagar dos coches que se incendiaron, ayer fueron los vecinos de Os Duráns los que alertaron a bomberos y a Protección Civil por el ruido que provocó la explosión de una caseta de obras en Eduardo Pondal, a la una y media de la madrugada. Pese al susto inicial, el fuego, provocado por un cortocircuito, no causó males mayores.