?na de las principales acusaciones que los candidatos socialistas arrojaron sobre el PP y José María Aznar fue la de haber crispado la vida política y social en España hasta extremos que no se conocían desde la transición. Tabuyo calificó la herencia de Aznar de «taboleiro político cargado de minas, de feridas que tardarán en cicatrizar». Louro, por su parte, cargó contra las promesas incumplidas de Mariano Rajoy, un hombre que, aseguró, «en oito anos non fixo nada pola provincia pola que foi escollido». El número uno desgranó uno a uno los «descréditos» en los que habría caído España bajo la última etapa de Aznar. La mala imagen en Latinoamérica, en Europa y en el mundo árabe, la merma de servicios. Frente a ellos, Louro invocó «outra forma de gobernar» y recordó las victorias socialistas en las municipales y las autonómicas del 25-M. Seguro de vencer, anunció una conexión directa entre Vilagarcía, Pontevedra y las vías de alta capacidad.