Entre la tradición y la modernidad

La Voz

AROUSA

?l nuevo concello de A Illa es un moderno edificio planteado para dar cabida a todos los servicios municipales. Diseñada por el arquitecto Manuel Gallego Jorreto, esta infraestructura une simbólicamente el futuro de A Illa con su pasado. El autor del proyecto organizó la construcción en dos bloques con el objetivo de respetar la llamada «vía», que cruzaba, por este punto, desde un extremo al otro de A Illa y que se utilizaba para trasladar las mercancías de las conserveras. En este sentido, no hay que olvidar que la casa consistorial se asienta en el espacio que antiguamente ocupaban las conserveras Odosa y Goday. De este modo, el edificio hace un guiño al pasado del municipio isleño. Tres alturas Esta evocación al pasado no impide, sin embargo, que el consistorio se haya construido como un inmueble moderno y funcional. Distribuido en tres alturas, en su parte baja se encuentra el salón de plenos - formado por un cubo de diez por diez metros-, el departamento de Servicios Sociales y las dependencias de la Policía Local. En el primer piso se han ubicado las oficinas centrales y la alcaldía. Por último, en la segunda planta se encuentra un salón multiusos, cuatro despachos para los grupos políticos, el archivo y los servicios de Urbanismo y Catastro. Todo ello cuidadosamente diseñado y sin dejar ni un detalle a la improvisación. La luz ha sido estudiada con minuciosidad, para que llegue desde los ventanales a todo el edificio. El salón de plenos ha sido totalmente recubierto con madera de cerezo. Son sólo dos de los miles de detalles que el nuevo edificio guarda al visitante. Un espacio cómodo para trabajar, siempre que las hermosas vistas a las que el edificio se abre no distraigan la atención de sus ocupantes. Y es que, desde casi todo el Concello -una de las escasas excepciones es el despacho del alcalde- puede verse el mar. En días claros incluso puede otearse la lejana isla de Ons.