Crónica | La cita copera es también la gran reunión social del año del baloncesto femenino La expedición vilagarciana pudo volver a ver a viejos conocidos como Carlos Colinas o la jugadora Raquel de La Campa, ahora en un conjunto mallorquín
09 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Ocho equipos de baloncesto reunidos un fin de semana en un hotel dan para muchas conversaciones. Ocho equipos y todos sus acompañantes. El vestíbulo del Hotel Majorica es una de las zonas más concurridas. Sus sillones suelen estar siempre ocupados y la escena normalmente es la misma. Jugadora extranjera siendo aleccionada y/o asesorada por el correspondiente representante. Lo cierto es que un acontecimiento como la Copa de la Reina da para muchos reencuentros. Ex compañeras de equipo que tienen más tiempo del habitual para charlar, directivos que solamente coinciden en las reuniones y técnicos que se dedican mutuamente falsos elogios. Uno de los que se acercó a saludar a la expedición vilagarciana fue Carlos Colinas, ahora en la nómina de la federación (es espectacular el número de acreditaciones VIP que se pueden ver en el Palau Son Moix). Y Vicente Rodríguez Cholas, también, por supuesto. Y eso que estuvo malito y se temió por su presencia. También se pasó por el pabellón Raquel de La Campa, la pívot gaditana que hace unas temporadas militara en el Cortegada. Raquel juega ahora en un conjunto mallorquín con el que aspira a ascender a la Liga Femenina (de la que le ha llegado últimamente alguna oferta, por cierto). De todas formas, se habla, pero sin mezclarse demasiado. Los saludos de rigor (muchos en inglés) y poco más, al menos por el momento, que ya se sabe que el roce hace el cariño. Las visitas turísticas se han aplazado, que ayer había un programa muy apretado de partidos. Esta mañana quizás sí haya tiempo para algún paseo, aunque Jordi Fernández tenía previsto poner a sus chicas a entrenar para no perder ni un minuto. La jornada de hoy es la de las semifinales. Una de ellas, una final anticipada, el Ros Casares-Barcelona.