ENTRE LÍNEAS
26 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA NAVIDAD es el reino de la confusión. Para empezar, está el espinoso asunto de dónde vas a cenar y con quién. Si has resuelto esta papeleta sin verte envuelto en una inolvidable velada rodeado de familiares que no te hacen ni fu ni fa, aún queda lo peor. Para empezar, ¿vas a regalar en Navidad o en Reyes? Venga, confiesa, el consumismo podrá un año más contigo y terminarás repartiendo regalos montado en un trineo tirado por camellos. Vamos, que harás doblete y te dejarás el sueldo en obtener sonrisas. Después está el asunto de si sales en fin de año o te quedas en casa. Si eres de los marchosos tendrás más problemas. Decidir entre las fiestas privadas o el ir de bares no es cosa fácil. Y luego está el qué ponerse. Entregarse a la etiqueta y morir de frío o ir calentito y pasar del glamur. Ya ven que no es cosa sencilla. ¡Viva la confusión!