La Xunta propone crear nuevas zonas de reparqueo para el mejillón afectado por la toxina Opmega teme que su facturación caiga diez millones de euros con respecto al año pasado
18 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?stas serán unas navidades sin mejillón. La persistente marea roja ha cerrado las puertas de los mercados al bivalvo gallego. Apenas una decena de polígonos de bateas están trabajando, libres de la toxina, y ayer Opmega puso en el mercado unos 28.000 kilos de producto. Una cifra insignificante si se compara con lo que a estas alturas se debería estar comercializando. El presidente de Opmega, la principal organización de mejilloneros de Galicia, explicaba ayer que la marea roja ha truncado la campaña de navidades. Y si las cosas siguen así, Opmega podría cerrar el año con diez millones menos de facturación. Y es que la marea roja ha venido a complicar un año que nació bajo la oscura marca de otra marea, la negra. «Cando estabamos empezando a normalizar a situación, apareceu a toxina», explicaba ayer Javier Figueira. La evolución de la marea roja está siendo desesperantemente lenta. Pero aunque la toxina desapareciese milagrosamente en los próximos días, el daño al sector productor ya estaría hecho. Durante las últimas semanas se ha acumulado una gran cantidad de mejillón, que acabará saliendo al mercado una vez pasadas las fiestas. Y esa no es una buena época: «despois do nadal comezan uns meses de pouco movemento», argumentaba ayer el responsable de Opmega. Gran preocupación Todas estas circunstancias han causado una gran preocupación entre los productores de mejillón gallego. Y desde la organización que aglutina a la mayoría de ellos ya se están pidiendo medidas que contribuyan a hacer menos cruda la difícil temporada que se atraviesa. «Hai moitos productores que están acometendo moitas inversións, e agora ó mellor teñen que paralizalas», explicaba ayer, visiblemente preocupado, Javier Figueira.