En una esquina de la comarca

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | El futuro de los servicios de emergencia de O Grove En marzo, el Grumir comarcal dejará de funcionar. En la península meca, a donde los bomberos tardan en llegar, aún no han decidido cómo van a cubrir ese vacío

16 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?a ubicación geográfica de O Grove, en una esquina de la comarca de O Salnés, dificulta la prestación de todo tipo de servicios mancomunados. Llegar hasta la península meca es una cuestión de tiempo. Y el tiempo, cuando se habla de emergencias, resulta vital. Desde su base en Ribadumia, los bomberos invierten alrededor de 25 minutos en alcanzar el municipio grovense. «Menos mal que temos o apoio do Grumir de Sanxenxo», explicaba ayer uno de los bomberos de O Salnés. Desde el municipio vecino, llegar a O Grove supone el gasto de unos 12 minutos, según los cálculos realizados por los propios efectivos de ese servicio. Pero ese margen de tranquilidad que el Grumir de Sanxenxo aporta a los bomberos a la hora de atender las llamadas de emergencia de O Grove terminará en el mes de marzo. Para entonces, los servicios mancomunados de emergencia desaparecerán, lo que dejará al municipio meco en una difícil situación. Dos opciones En el Concello son conscientes de ese horizonte que se les avecina. Es un horizonte que, en todo caso, no es nuevo: el municipio tuvo que gestionar durante bastantes años su propio servicio municipal de emergencias, un Grumir que actuaba coordinado con los voluntarios de Protección Civil y que había alcanzado unas importantes cuotas de profesionalidad. Ahora, el gobierno local afronta dos posibilidades. La primera, confiar en el destino y dejar vacante un servicio que, con la ley en la mano, el Concello no tiene por que prestar. La otra opción que se abre ante el Ayuntamiento es la de rescatar el servicio municipal de intervención rápida. Una alternativa, reconoce el alcalde de O Grove, que está siendo analizada pero sobre la que, de momento, no hay ninguna decisión tomada. Si apuesta por esa línea, el Concello deberá solicitar a la Xunta la concesión de un Grumir propio. En cualquier caso, los políticos mecos disponen de tres meses para tomar una decisión sobre cómo reorientar la prestación de servicios de emergencias. A la hora de adoptar esa decisión, los responsables municipales deberán tener en cuenta la cantidad de llamadas que se realizan al Grumir y a los bomberos desde el término municipal. De la base de Sanxenxo, los efectivos comarcales salen una media de 15 veces al mes hacia el municipio vecino. La mayor parte de las veces, para sofocar incendios urbanos e inundaciones. Los bomberos señalan, también, que O Grove es su primer destino para apagar fuegos urbanos, sólo superado en esa materia por el ayuntamiento de Vilagarcía.