Los sabios y el velo

AROUSA

AREOSO | O |

11 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LA EUROPA que debate si en su futura constitución se debe o no hacer mención a las raíces cristianas del continente anda metida ahora en otro fregado religioso/cultural, el del velo islámico. El debate viene de Francia pero no hace mucho que se produjo en esta España mía, esta España nuestra. Nuestros vecinos galos están empecinados en que la educación que reciben sus hijos sea laica. Por empecinamientos así, a lo largo de los años les he ido cogiendo cierto cariño a los franceses. Pero esta vez me parece que se han pasado de rosca: han decidido prohibir a las alumnas musulmanas que acudan a clase con su velo. Eso sí: los crucifijos y las estrellas de David podrán seguir llevándose alrededor del cuello. La decisión la ha tomado un «comité de sabios». Occidentales, por supuesto. Han decidido liberar a las mujeres musulmanas de un símbolo de identidad que a la vieja Europa le parece un símbolo de sumisión. Tan ciegos somos. Nos molesta el velo de las universitarias, pero ni reparamos en las mujeres que no van a la universidad porque a su amantísimo y occidentalísimo padre no le sale de los mismísimos. Pero claro. Eso no debe de ser ni sumisión, ni discriminación, ni ná.