Crónica | A Illa abre la primera escuela de madres de Arousa Enfrentarse a la compleja labor de educar un hijo provoca inevitablemente una sensación de vértigo. Para evitarla, Illaeduca ha puesto en marcha esta iniciativa
21 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?n este mundo tan acelerado que hemos creado hay cada vez menos tiempo para dedicarle a los hijos, y cada vez es mayor el interés por darles una educación lo más correcta posible. Precisamente por ello los padres tratan de aprovechar al máximo los minutos de los que disponen y dar a sus hijos toda la atención que se merecen. Sin embargo, la educación es una tarea complicada y el miedo a equivocarse es una constante en la labor de los padres. Con el objetivo de enseñar a los progenitores cómo tratar con sus hijos y superar las diferencias generacionales echó a andar ayer en A Illa una escuela de madres. Más de sesenta personas, en su mayoría mujeres, participarán en esta experiencia que se pondrá en marcha a través de las profesionales de Illaeduca. Para optimizar los resultados se ha dividido a los participantes en tres grupos. Ayer inició sus actividades el primero de ellos. Después de una primera reunión con los padres, celebrada hace unos días en la sala Capitol, se ha elaborado un programa de actividades que se extenderá a lo largo de todo este curso. Temas como la comunicación en la familia, la resolución de los conflictos que puedan plantearse, el fracaso escolar, el juego o la transmisión de hábitos saludables son algunos de los ejes sobre los que se desarrollará este programa. Ayer se dedicó la sesión a presentar y discutir esta programación y estaba previsto comenzar a realizar las primeras dinámicas centradas en el tema del juego. La intención tanto del Concello como de Illaeduca es que esta iniciativa tenga continuidad en el tiempo. De hecho, la escuela se ha puesto en marcha con una subvención de Asuntos Sociais, pero el Concello ha decidido participar en su financiación y prolongar así la duración de las actividades. La escuela estará vigente, en principio, durante un año. Pero, a juzgar por la respuesta de los padres, quizás los responsables locales deban ir buscando fórmulas para que la iniciativa se mantenga.