Una sombra con dos cabezas

La Voz R.E. | VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | El horizonte del nuevo colectivo La segunda entidad comunal creada en O Grove parece condenada a seguir los pasos de la de San Vicente: sufrir la coexistencia de dos directivas que no se reconocen entre sí

10 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?uando los comuneros de San Vicente decidieron dar un cambio de rumbo a esa entidad y nombrar una nueva directiva, presidida por Manuel Ochoa, sabían que los hasta entonces rectores de esa nave no se iban a rendir. Aún no lo han hecho, y la anterior directiva sigue poniendo obstáculos a la gestión del único presidente reconocido por la Xunta: Manuel Ochoa. El calvario atravesado por la comunidad de San Vicente parece que se va a repetir ahora en la de San Martiño. El domingo, centenar y medio de vecinos de esa parroquia acudieron a la casa de cultura para votar una gestora provisional de su comunidad de montes. Sin embargo, un grupo de personas encabezado por Ramón Garrido lleva meses funcionando como junta rectora definitiva de esa entidad, y ya han advertido que no dejarán de desempeñar ese papel por más que la Xunta haya decidido ahora que las cosas no se están haciendo bien y que hay que dar un giro al funcionamiento de la entidad para hacerla más democrática. Los nuevos inquilinos de la dirección de la comunidad de montes, por su parte, son conscientes de que el equipo anterior no va a quedarse quieto viendo como se le escapa el poder de las manos. Pero eso, dice Parada, no confiere legitimidad. Parece que, también en esta ocasión, la Xunta tendrá que definir sin ningún género de dudas quién es quién en San Martiño. Aún así, puede que la palabra de Medio Ambiente no impida que tenga que ser un juez quien determine finalmente en quien recae la legitimidad y la representatividad de ese órgano, y quien elimine una de las cabezas.