Análisis | Los problemas del Arousa El conjunto que prepara Santi Padín es el colista de la clasificación de Tercera, el más goleado de la Liga y no gana en A Lomba, donde suma dos tantos tras cinco partidos
27 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Cuatro puntos tras nueve jornadas es el balance del Arousa. Un balance que lo coloca como el farolillo rojo de la clasificación y que comienza a recordar a la trayectoria de la pasada temporada. Las claves de la mala campaña no son difíciles de encontrar, lo complicado es hallar la cura. Una plantilla muy corta Echando un vistazo a los jugadores que acompañaban el pasado domingo en el banquillo a Santi Padín se puede comprobar que los mimbres son escasos. Además del juvenil Manuel, y del portero suplente, tres defensas (Jorge, Kikí y Chatarra) componían todo el arsenal para buscar una posible reacción frente al Deportivo Grove. Ineficacia realizadora Este apartado está íntimamente relacionado con el anterior. La afición comienza a perder la paciencia con Tonete -que, por otro lado, va camino de récord ya que todavía no ha marcado-, pero lo cierto es que la única alternativa es Manuel. De Neira, uno de los refuerzos, apenas se tienen noticias. la Muchos se preguntan qué hace todavía en este equipo y todos rezan para que no se marche donde por su clase merece. El centrocampista de Caldas sube, baja, se ofrece, pasa y hasta es el máximo goleador, pero cuenta con poca colaboración a su alrededor. El primer punto sobre el que se debe apoyar cualquier equipo para conseguir sus objetivos, sean cuáles sean, es hacer de su campo un fortín. A Lomba es un fuertecillo con muchos agujeros por donde se están fugando unos puntos preciosos. Un empate y cuatro derrotas es el balance del conjunto arlequinado como local, que solamente ha marcado dos goles y ya ha recibido diez. La vuelta de Toño García al equipo es la mejor noticia que ha tenido el Arousa en dos meses. Su presencia puede ayudar a levantar el juego de un equipo que no invita al optimismo. Por otro lado, el Portonovo, próximo rival, también debe traer buenos recuerdos al técnico.