Cien maravillosos años

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El palomar Arturo López es centenario, pero se conserva más fresco que una rosa. El domingo fue homenajeado en Meaño por ser el que más años peina en el municipio

20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La fiesta de la tercera edad de Meaño resultó todo un éxito. Casi un centenar de personas se reunieron el domingo en la casa de cultura de Lois para celebrar los cien años de Arturo López Sineiro. Él fue el gran protagonista de la jornada, y llevó el peso de la fama con una naturalidad y una viveza envidiable. Arturo habló en la iglesia, contó chistes a la hora del aperitivo, y tras dar cuenta del menú en la mesa presidencial se levantó y saludó, uno por uno, a los asistentes a la celebración. Vaya, que los cien años que tiene no parecen pesarle. Además de saludar a la gente, Arturo López recogió los numerosos regalos que sus amigos le quisieron ofrecer. Una placa conmemorativa, la insignia de plata del Concello, el emblema con el escudo del municipio, y los agasajos de algunos de sus familiares. Los socios de esta entidad vilagarciana tuvieron ayer una visita. A las doce del mediodía, el comandante director de la Escuela Naval Militar de Marín se dejó ver en las instalaciones del club. Su llegada no cogió por sorpresa a nadie: un vino español y unos deliciosos pinchos lo aguardaban. Se llama Francisco Javier Franco Suánces, y acaba de hacerse cargo de la escuela de Marín. Durante su estancia en Vilagarcía, Francisco Javier Franco tuvo ocasión de compartir conversación con Pedro Piñeiro y Jacobo Pérez. A ambos les trasladó su extrañeza al ver que el Club de Regatas estaba lejos del mar. Desconocía, claro, el mundo de los rellenos. Pero seguro que Arturo López recuerda cuando la ría llegaba a la Avenida de La Marina de Vilagarcía.