Emocionado relatorio de la vida en el campo de concentración de O Castelo

La Voz

AROUSA

?umerosas personas abarrotaron el Cuartel Vello con motivo de la charla coloquio que tuvo como protagonista a José Enrique Llera, ex prisionero en el campo de concentración instalado en Rianxo durante la Guerra Civil. De su emocionado relatorio, destacaron los aspectos relacionados con las condiciones en las que vivían los cautivos, que el definió como «infrahumanas». Natural de Colunga (Asturias), Enrique Llera llegó a Rianxo en el barco Alfonso Serna junto con otros integrantes del batallón Asturias. Contaba 19 años cuando pisó por primera vez la villa de Castelao, una tarde de octubre de 1937, y en ella permaneció hasta abril del 38. «Salí más flaco que un hueso tras un banquete», aseguró. En el campo de concentración de O Castelo vivían hacinados 1.047 hombres, tanto soldados republicanos como presos políticos. «Como sardinas en lata», apuntó Llera. Con los recuerdos muy nítidos en su memoria, y con emoción que contenida, el asturiano entretuvo a los asistentes con el relato de sus anécdotas. En una, contó cómo por primera vez en su vida fue abofeteado y luego pateadopor unos falangistas: «Lloré de impotencia, no porque me hicieran daño».