La resaca del día más largo

La Voz

AROUSA

ALEJANDRO RODRÍGUEZ

El palomar O Grove despidió la Festa do Marisco repartiendo el oro y la plata entre un equipo humano variopinto. Agustino dio lo mejor de sí, pero algunos no lo comprendieron

13 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El domingo ya les anunciaba que les contaría más de la Festa do Marisco porque, ese día, da para mucho. Vamos por orden y hablemos, primero, de los premios. El centolo de plata se entregó a los cinco artistas que han elaborado el Monumento al Voluntariado, que se iba a colocar en la rotonda de O Bao y que ahora se va para San Vicente. Los centolos de ouro , ya se lo contamos ayer, se entregaron al restaurador afincado en Marbella, Jaime Vidal García; el escritor y empresario residente en Barcelona, Olegario Sotelo Blanco; el escultor, Alfonso Vilar Lamelas; la trabajadora del Concello Dolores Bargés Benavides (que no pudo acudir al acto) y el presidente de la Fundación Ruta del Mar de Arousa e Ulla, José Luis Sánchez-Agustino López. La «pasión» de Agustino «La pasión me traiciona y me obliga a hablar en demasía». Lo dijo Sánchez-Agustino y llevaba razón. José Luis se alargó y dio un discurso encendido y apasionado en tono más decimonónico que propio de la era cibernética. Pero es que Agustino es así y no a todo el mundo le gusta. Qué se lo digan si no a los de Nunca Máis que al salir de la comida echaban chispas contra el presidente de la ruta jacobea. Patricia Vázquez, la jueza de Mareas Vivas, no se anduvo por las ramas y llamó borregos a todos los que aplaudieron a Agustino y compañía. Y contó también que, desde que anda metida en las movidas contestatarias, está vetada en la TVG, que le pincharon el teléfono y tiene tras los talones a la policía secreta. ¡Como está el patio! Lo de Nunca Máis finalmente no fue para tanto -esta vez se abstuvieron de armar el follón y se limitaron a hablar con la prensa- pero se podrán imaginar que a los del PP, que eran mayoría, no le gustó nada la maniobra del PSOE y del BNG. Xan Caneda prefirió quedarse al margen, no fuera a ser que la cosa se saliese de madre y la protesta se volviese en su contra. Y, claro, no faltaron los comentarios malévolos: «vienen a llenarse la panza y encima protestan», se oía por allí. Desde luego, con hambre no se debieron quedar, ni ellos ni nadie. El Gran Hotel ofreció un menú a la altura a base de mejillones de varias salsas, empanada de berberechos, empanada de zamburiñas, pulpo á feira, nécora y camarones, vieiras a la gallega, rodaballo al horno y cornete de hojaldre relleno de creme Saint Honoré y frutas. Para chuparse los dedos. Del ambiente, pues ya les digo, mucho PP aunque de segunda división, que a los ministros y conselleiros ya les llega con ir a Cambados y Ribadumia. Tourís, José Luis y Jorge siguen haciendo piña en torno a Miguel. José Juan Durán tampoco faltó, que aunque no es alcalde es diputado. Y toditos con sus respectivas, como debe ser. ¿Y la oposición?, también estuvo, y al completo.