Llega la primera amenaza

María Santalla VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Tensión en el pleno de Pontecesures Por tercera vez se debatía la mejora del club náutico, y por tercera vez fue rechazada. Fue una sesión tensa en la que incluso planeó la sombra de la moción de censura

07 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a compleja situación política que los votantes cesureños dibujaron en las urnas el pasado mes de mayo está dejando ya sus primeras consecuencias. El episodio del club náutico es buen ejemplo de ello. El convenio para la ampliación de estas instalaciones fue sometido ayer por tercera vez al criterio del pleno. Pero, en este caso, ni siquiera a la tercera fue la vencida. Partido Popular, Partido Socialista e Independientes por Pontecesures votaron en contra de la urgencia del punto y éste tuvo que ser dejado sobre la mesa. La oposición reprochó al gobierno la fórmula empleada para convocar el pleno, con tan sólo unas horas de antelación. El gobierno, por su parte, reprende a los demás grupos su «irresponsabilidade» al no dejar que salga adelante una obra tan importante como la mejora del club náutico. Y, en medio de la refriega, la amenaza de la moción de censura se dejó oir por primera vez en este mandato en el pleno cesureño. Fue el edil socialista Óscar Gerpe el que abandonó airado la sesión y anunció la preparación de esta moción de censura. La situación no fue, sin embargo, más allá de un calentón temporal. Minutos después, y ya lejos del escenario de confrontación, Gerpe declaró que todavía es «moi pronto para unha moción de censura» y que lo que pretendía era dar «un tirón de orellas» al alcalde por la forma en la que se había convocado el pleno. Pero la amenaza de moción de censura llegó tras una sesión en la que hubo otros puntos de polémica además de la convocatoria urgente del pleno. El PP, por ejemplo, fue el encargado de preguntar con qué fondos se habían pagado las cartas que el alcalde envió a los vecinos para explicar su postura sobre el club náutico. Pero Angueira prefirió no contestar, de modo que para conocer la respuesta los populares tendrán que esperar al próximo pleno ordinario. Así las cosas, mientras Angueira y Sabariz se lamentan por el trabajo perdido, y la oposición despotrica contra los métodos del gobierno, lo cierto es que el club náutico tendrá que esperar.