El palomar La Festa do Marisco es, ante todo, una cita gastronómica, pero también tiene mucho de acontecimiento social. Qué mejor sitio que O Grove para quitarle partido
04 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Lo de la pajarita de Nano Besada en la Festa do Marisco es ya un clásico y este año hizo doblete y la lució el viernes y ayer sábado. Pero al empresario le ha salido un competidor en esto de ser original del cuello para abajo. Y es que el alcalde, Miguel Ángel Pérez, saca cada día una corbata distinta y a cada cual más llamativa. De la verde pistacho y la amarillo chillón pasó el viernes a un combinado de rayas con fondo de camisa a cuadros que saltaba a la vista. Ayer optó por una línea más aznariana y se puso corbata en tonos azules. En la variedad está el gusto. Pero no es el único que luce corbata estos días. La mayor parte de los concejales y cargos del patronato sacaron los trajes del armario para la fiesta. Eso sí. La izquierda se sigue resistiendo. Caneda, Carlos, Xesús y Pepe Cacabelos eran algunos de los que ayer llevaban el cuello libre de atadaduras. Pero en plenas fiestas, comidas y otros menesteres no se nota lo de la derecha y la izquierda. La corporación casi al completo -a Paula no se la ve- está haciendo gala de muy buen rollito y no tienen inconveniente en compartir la tapa de pulpo y una copa de albariño. Ayer estaban todos a una con el pregonero, y está bien. ¡ya habrá tiempo de tirarse los trastos a la cabeza el día 13! Pero tampoco conviene olvidar, así que los de Nunca Máis se apostaron ayer delante de la cofradía para recordar que hace tan sólo diez meses nos llegaba el chapapote a las orejas. Que no se repita.