Cuarenta kilómetros en una década

La Voz B. C. | VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | La infraestructura más costosa en la historia de la comarca El proyecto nació para Sanxenxo y hoy vertebra los nueve municipios de O Salnés

27 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La historia de la vía rápida de O Salnés empezó a gestarse en enero de 1992, cuando comenzaron las obras en el tramo Sanxenxo-Curro, aunque hubo que esperar todavía dos años y medio para cortar la cinta inaugural. La Xunta anunciaba que O Salnés ya tenía vía rápida, pero en la práctica no era así. La nueva carretera sólo tenía accesos desde Meis y Meaño, de modo que pronto empezaron a surgir demandas desde los municipios vecinos solicitando también una conexión con la vía de alta capacidad. Acostumbrados a las tortuosas carreteras de la red provincial y autonómica, una carretera moderna y con posibilidad de recortar tiempos era plato apetecido para todos. Cambados fue el primero en conseguirlo. En septiembre de 1998 se abrían al tráfico 4,4 kilómetros que permitían llegar a Pontevedra diez minutos antes. Una obra que no estuvo exenta de polémica. El entonces conselleiro de Política Territorial había puesto sobre la mesa dos opciones: la conexión de la vía rápida con Cambados o la construcción del tramo Cambados-Vilagarcía. Xosé Cuíña dejó la decisión en manos del alcalde cambadés en aquel momento, Santiago Tirado, quien obviando las preferencias de los concellos vecinos optó por priorizar la conexión con la capital de la provincia en vez de hacerlo con Vilagarcía. Otros alcaldes protestaron -entre ellos Nené Barral, de Ribadumia- pero, para entonces, ya era demasiado tarde. El pleno de Cambados había tomado un acuerdo y la Xunta no iba a desautorizar a un alcalde de su partido. Tras una comida en Santiago con los regidores, el conselleiro anunció que habría una compensación y que pronto se construiría el tramo a Vilagarcía. No obstante hubo que esperar todavía cuatro años a que empezasen las obras. Pero si el conselleiro tenía un compromiso con Vilagarcía -conocida es su amistad con Javier Gago y su condición de hijo predilecto de la ciudad- no menos lo tenía con O Grove. El político del Deza tiene un chalé en San Vicente en el que pasa fines de semana y vacaciones y era muy consciente de la precariedad viaria que sufría este municipio. Urgía mejorar las comunicaciones y lo hizo. A finales de 1999 inauguró el tramo de vía rápida Sanxenxo-O Grove y dos años después abría al tráfico los cuatro carriles de A Lanzada. Hace seis días se estrenó el tramo de vía rápida Vilagarcía-Cambados y, con ello, se completó el trazado de la carretera más costosa de O Salnés: Cuarenta y dos kilómetros que costaron 51 millones de euros y once años de obras. El objetivo ahora es su conversión en autovía.