Tiempo

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

19 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

CUANDO uno tiene 18 años jamás piensa en el paso del tiempo. La vida parece eterna. Seis meses son seis años y seis años un siglo. Vas cinco años a la universidad y cuando terminas te parece que has pasado toda tu vida allá adentro. La cosa cambia cuando los felices días de estudiante pasan y llega la cruda realidad: el currele diario. A partir de ese momento cada año parece casi un mes. A mí, los últimos diez años se me han pasado volando. Uno se cree que sigue siendo un chaval y de repente te das cuenta de que no. Ayer cuando bajé de casa había unos críos jugando al balón en el patio. Uno le pegó demasiado fuerte al balón y el esférico vino hacia mí. Yo, confiado, me preparo, pongo pose de futbolista y cuando me dispongo a chutar oigo «eh, eh, señor». Esa palabra me atravesó como hielo. Es duro pasar de chaval a señor.