El diseño de los parques infantiles

AROUSA

AREOSO | O |

22 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

AHORA que están de actualidad los parques infantiles por la necesidad de adaptarse a la normativa europea viene a cuento reproducir aquí el comentario de una amiga mía que por razones relacionadas con la fecundidad lleva unos cuantos años frecuentando esos ruidosos recintos de colorines. Y tiene razón. Uno se pregunta que dónde se inspiraron los que diseñan los parques -no sólo los de Vilagarcía, ojo, que los hay por otros lares- para colocar al revés en todos ellos los bancos desde los que los padres y los abuelos vigilan los movimientos de los locos bajitos. Pueden comprobarlo en el de Ravella, o en el más nuevo de Miguel Hernández. Son perfectos para olvidarse de las criaturas dándoles la espalda para leer tranquilamente el periódico, pero si uno tiene un pequeño pariente de esos que necesitan vigilancia continua, se ve obligado a permanecer de pie, a sentarse al revés y sacar las piernas por el hueco que deja el respaldo o a retorcer el pescuezo al estilo de la niña de El exorcista. Quizás sea cosa de los locos bajitos, que le dieron el cambiazo a los planos para conquistar un ápice de libertad.