CON GOTAS
21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.A MENUDO las desgracias constituyen el único medio de motivar a las perezosas instituciones a dar un paso al frente. Sucedió en el caso de las motos náuticas, abandonadas durante años a la buena de dios para el uso y disfrute de cualquier hijo de vecino, con la única limitación de su propia conciencia del riesgo. En O Grove el asunto acabó mal. Fue entonces cuando el Consejo de Ministros se decidió a atajar el problema y dictó en marzo del 2002 una normativa que hubiese ahorrado unas cuantas vidas ocho meses antes. Su uso exige ahora un título y está prohibido en zonas de baño balizadas o en una franja de doscientos metros desde la costa. La pretensión de crear una escuela no sólo es legítima, también resulta muy interesante. Pero una playa en Vilaxoán no parece el escenario idóneo. No hay razón para jugársela y sí para buscar mejor.