La Festa do Mar arranca esta tarde con la arribada de barcos procedentes de varios puertos El Concello de Poio aspira a consolidar el evento con una fuerte apuesta musical y lúdica
21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ración a ración, recuerdo a recuerdo, ayer comenzó a hacerse realidad el reto de Combarro. La Festa do Mar quiere que la disfruten más de cien mil personas en su tercera edición. En realidad, el Concello aspira a que sean más de ciento veinte mil, que fueron los que se congregaron en el puerto en la edición del año pasado. A ese éxito contribuirán, a buen seguro, los amantes de las embarcaciones tradicionales de Arousa. No en vano, esta es la ría en la que hay una mayor presencia de este tipo de barcos. La inauguración de las mostras Mare y los puestos de gastronomía fue un buen termómetro. A mediodía, mientras el alcalde Luciano Sobral enseñaba a su homólogo pontevedrés, Miguel Anxo Fernández Lores, los puestos de degustación eran un hervidero de turistas que demandaban una ración de almejas, empanada, mejillones, fabada o pan recién hecho. El mar, en Combarro viene cargado de regalos para el paladar. Y para el oído. Los ciclos de música en la calle y los sonidos de taberna y mar inundaron ayer el pueblo marinero que los turistas se quisieron meter en la mochila. Docenas de visitantes se amontonaban frente al puesto del Ayuntamiento para hacerse con un cartel que reproduce algunas de las estampas más representativas del municipio. A medianoche, tras el cierre de las exposiciones, el concierto del grupo Avalon abrió una serie de actuaciones que la organización ha programado como broche a cada jornada festiva. Hoy toca Berrogüetto.