La coincidencia de las fiestas con otras citas gastronómicas abarrotó Vilagarcía La agrupación de autónomos ofrece su colaboración para organizar los próximos festejos
18 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Fue una marabunta la que colapsó Vilagarcía. El que no quiso mojarse con el agua pudo satisfacer el estómago degustando las ricas viandas preparadas en la Pescadería o decantarse por las tradicionales almejas de Carril, disfrutar del colorido del desfile de carrozas o admirar la pirotecnia del Combate Naval. Fue tal la afluencia de público que cogió desprevenidos a los organizadores; en Albarousa no había sitio material para dar de comer a todos los que llegaban con sus tiques; los pubs se quedaron sin existencias y la Policía Local se las vio y se las deseó para lidiar con las hileras de coches que tomaron la ciudad. La concentración de festejos dio lugar a una de las ediciones más concurridas de San Roque, justamente la que despide a la comisión de fiestas presidida desde hace más de una década por José Manuel Pérez Vallejo. El Concello ya dejó claro hace unas semanas que a partir de ahora, formada la nueva corporación, la concejalía de Cultura junto con otros departamentos municipales se haría cargo de las fiestas, y aunque hoy se avanzarán los planes de futuro coincidiendo con la valoración oficial de la última edición de San Roque, el objetivo es acabar con la era Vallejo y reestructurar todo el sistema de gestión de las hasta ahora siempre polémicas fiestas de Vilagarcía. Apoyos Al concejal de Cultura, Roberto Araújo, no le faltarán apoyos a la hora de organizar los festejos. De entrada, la agrupación de autónomos de Vilagarcía y la Asociación de Iniciativas Turísticas, que ya se hicieron con su ración de protagonismo en las recién clausuradas fiestas, ofrecieron al Concello su colaboración para formar parte en la comisión que se encargue en el futuro de la organización. «Ya se lo hemos dicho al concejal -subrayó Eduardo Abad-. Colaboraremos con esta corporación o con las que vengan en el futuro por el bien de Vilagarcía». El brindis de Abad Sabarís es otro síntoma de que se abre un nuevo panorama para las fiestas locales. El escaso interés de los hosteleros por la programación de festejos y la falta de ayudas económicas de los sectores que más se benefician de los mismos había dado lugar en los últimos años a reiteradas críticas tanto del presidente de la comisión como del Concello. La Asociación de Iniciativas Turísticas llega cargada de ideas. Y lo ocurrido en los últimos días es una prueba fehaciente de que con ganas de programar actividades no resulta difícil atraer hacia Vilagarcía a los miles de turistas que pululan en verano por toda la comarca.